29 feb. 2012

Vida social o Internet, he ahí la cuestión.

La sociedad actual es un asco. Es un puñetero asco.

Como muchos otros residentes en las ciudades, yo vengo de un pueblo. De un bonito pueblo (si, he dicho bonito), perdido entre montañas, aquel llamado Níjar. Es un pueblo bonito a nivel de conjunto de estructuras donde residen personas, personas que a veces son buenas, a veces son odiables, a veces son simpáticas, a veces son gilipollas, a veces son trabajadoras, a veces son canis. Solo le echo en falta un local donde uno pueda salir a escuchar metal mientras se bebe unas cervezas y lo pasa bien con los amigos. ¿He dicho amigos? Sobre eso hablaré un poco más adelante.

A nivel de conjunto de personas que conviven en una zona territorial, es un asco. Solo hay canis, gente imbécil (de mi generación hacia abajo, aunque algunos se salvan), y más canis. Ah, y pijos. Y proyectos de cani. Y proyectos de pijo.

Normalmente, hasta hace más bien poco, esperaba ansioso cada viernes tarde para volver al pueblo, para llegar a mi cueva, colocar mi ordenador, meterme ahí dentro y no salir hasta que viniesen a buscarme para salir por ahí a echar unas cervezas. Eramos felices, pero hasta hace poco. Entonces, hace cosa de 1 mes, pasó algo: un nuevo miembro de nuestro selecto grupo de... no se como llamarlo, ¿de chavales jóvenes que salen a por unas litronas y se van a un lugar apartado de la sociedad para beber, charlar, pasar frío y estar con otros amigos/conocidos? Aunque bueno, esas salidas solían ser más bien los sábados, mientras que yo me quedaba los viernes jugando al WoW.

Ese cuarto miembro es una chica. ¡UNA CHICA! ¡UNA JODIDA CHICA! ¡Y ENCIMA ESTÁ BUENA! Físicamente hablando, personalmente, no me llama mucho más allá de eso. Supongo que será eso lo que causa la discordia. La llama que prende la mecha.

Ya hacía un par de semanas que llegaba allí y me sentía incómodo saliendo con ellos, aunque ellos me obligaban a salir, por motivos que desconozco. Me limitaba a beberme mi litro pensando en mis cosas, haciendo el imbécil para no aparentar que no me encontraba cómodo, y pensando "Me paso toda la semana queriendo volver a verlos, para esto.".

Entonces me di cuenta: primero me dejaban tirado por la pareja, comprensible en una mente masculina, hasta yo lo he hecho alguna vez, he de admitir, y luego me dejaban tirado porque tienen posibilidad de CAMBIAR esa pareja. Pero, eso solo uno de los dos.

El sábado, El Jefe y otro colega (en quien puedo confiar por suerte, aún), vinieron a Almería y me los llevé al Metalmorfosis por la tarde, cuando no había ni dios, pero da igual, porque la combinación de música y cerveza siempre es atractiva. ¿Reacción? El Jefe se esperaba algo más... tipo el discopub de Níjar. Fue una decepción muy grande para el, imagino. Entre eso, y lo ocurrido en un par de semanas atrás... tengo bastante claro que el vivir en un entorno así, está afectando gravemente a dos mentes que antes solo podían pensar en WoW, Magic, rol, salir, divertirnos, y pasarlo bien siendo freaks: se estaban convirtiendo en pseudocanis y/o pseudopijos.

Eso si que fue una decepción muy grande para mi. Eran más que colegas para mi, y si yo salía por allí era solamente por ellos. Este domingo, con el puente, salimos y acabé elegiendo entre acabar como sujetavelas por un lado, o estar rodeado de gente con la que no tengo en común y con la que detesto relacionarme. ¿Conclusión? Siempre será así mientras ellos puedan, así que, es hora de quedarme unido de nuevo a Alexstrasza (así he bautizado ahora a mi portátil, en honor a mi amada), jugando al WoW, viendo películas o series, o trabajando en mi nuevo proyecto de blog.

Nótese mi odio social.

4 comentarios:

Lady Waryen dijo...

¡¡¡me deja escribirte!!!
Voy a hacer de hermana mayor: todas esas cosas son normales, estáis en una etapa de cambios y cada personalidad tira para un lado. Eso crea tensiones en las relaciones.
Y ahora mi yo normal te dice: odio a la gente. La gente de mi alrededor, los más cercanos, los “amigos” me demuestran que solo están cuando la cosa trata de irse a tomar algo y ser feliz, cuando llegan los problemas si te he visto no me acuerdo. Me da asco la sociedad. ¡Que les den a todos por saco, yo me quedo en twitter! Acabaré sola rodeada de gatos, pero al menos no estaré rodeada de cuervos

Wilus dijo...

Sin duda es como mejor estamos, eh? Llega un momento que me harto de ellos, que yo era feliz en casa sin salir para nada hasta que ellos me empiezan a tocar las bolas con que salga a la calle y me acaban obligando.

Belén dijo...

Buá, pues imagínate yo, que yo vivo en un pueblo sobre una montaña con solo 500 menores de 16 años y tós son canis. Con lo que a mi me gusta The Beatles, Queen y esas cosas. Yo elijo mi casa.

Wilus dijo...

Tienes suerte Belén, tienes suerte... Yo preferiría vivir ahí.

Oh, cuanta gente se pasa por aquí.